El equipo logró una victoria de suma importancia en su visita a la cancha del Albelda tras imponerse por un contundente 0-4. Un resultado que, en palabras del propio Samu García al término del encuentro, supone un balón de oxígeno: «Es un partido muy importante para nuestros intereses que nos hace respirar e igualar la salvación». El equipo cimentó su triunfo en la solidez defensiva, manteniendo la portería a cero, y en una letal efectividad al contragolpe durante la segunda mitad.
Igualdad inicial y ventaja mínima al descanso
Los primeros compases del choque estuvieron marcados por un alto grado de igualdad. Ambos conjuntos dispusieron de llegadas claras para inaugurar el marcador, pero las notables intervenciones de los guardametas mantuvieron el 0-0 inicial durante gran parte del primer tiempo.
Los visitantes generaban peligro, pero la falta de acierto en los metros finales retrasó su recompensa. Hubo que esperar hasta el minuto 16 para que se rompiera la igualdad. En una rápida transición ofensiva, Alejandro Pamplona "Pam" apareció libre de marca en el segundo palo para empujar el balón a la red y establecer el 0-1, resultado con el que los jugadores enfilaban el túnel de vestuarios.
Efectividad en la reanudación y solidez final
El guion del partido dio un giro definitivo nada más arrancar la segunda mitad. En el minuto 21, una intensa presión y posterior robo de Pam facilitó que Francho Bosque anotara el 0-2. Este tanto obligó al Albelda a arriesgar y abrir sus líneas, un escenario donde el cuadro visitante se encontró sumamente cómodo para explotar los espacios a la espalda de la defensa local.
El tercer golpe llegó en el minuto 25. Tras un preciso saque en largo del guardameta David, Jorge Martínez Moreno subió el 0-3 al electrónico. La sentencia definitiva se produjo poco después, en el minuto 33, cuando el propio Jorge Martínez firmó su doblete particular al remachar en el segundo palo un disparo previo de su compañero Abril, colocando el 0-4.
Con el partido totalmente cuesta arriba, el Albelda optó por utilizar la figura del portero-jugador. Sin embargo, el entramado defensivo visitante se mostró inexpugnable. El equipo supo sufrir, basculó con orden y logró cerrar el encuentro sin encajar un solo tanto. Esta segunda victoria fuera de casa de la temporada supone, como reconoció Samu García, un gran impulso anímico para seguir creyendo en el objetivo de la permanencia.





